Archivo de Julio, 2009
Como soltar, liberar y perdonar
por Moy Cuevas rl Jul.30, 2009, categoría CIBERGAVIOTAS, Dimensión Espiritual
Todos hemos sido lastimados alguna vez por otra persona – nos trato mal, la confianza se rompió y los corazones fueron lastimados. Y mientras que el dolor es normal y esperado, algunas veces este dolor persiste por mucho, mucho tiempo. Revivimos el dolor una y otra vez, y por eso se dificulta mucho el soltar y perdonar.
Esto nos causa muchos problemas. No sólo nos hace ser infelices, también puede lastimar o arruinar otras relaciones, distraernos del trabajo, la familia y de otras cosas importantes, nos hace reacios a abrirnos a nuevas experiencias y a otras personas. Quedamos atrapados en un ciclo de ira y dolor, y nos perdemos la belleza de la vida mientras esta sucede.
Tenemos que aprender a dejar ir, a liberar, a soltar y perdonar. Tenemos que ser capaces de perdonar, para que podamos avanzar y ser felices. Esto es algo que aprendí de la manera difícil – por muchos años contuve la ira que sentía hacia un ser querido por un problema que se originó en mi niñez, finalmente liberé este este enojo (hace algo más de unos 8 años). Perdoné, y no sólo ha mejorado notablemente mi relación con este ser querido muchísimo, esto también me ha ayudado a ser más feliz.
El perdón tambien puede cambiar tu vida. El perdón no significa borrar el pasado, ni olvidar lo que ha ocurrido. Ni siquiera significa que la otra persona va a cambiar su comportamiento, que por cierto, tu no puedes controlar eso. Lo único que significa es que estás liberando la ira y el dolor, y estás avanzando hacia un lugar mejor: La paz interior.
No es fácil. Pero puedes aprender a hacerlo.
Si vives aferrandote al dolor, reviviendolo, y no puedes soltar y perdonar, lee algunas de las siguientes propuestas:
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Comprometete a liberar y soltar. En ocasiones perdonar no se va a hacer en un segundo o quizás ni siquiera en un día. Puede tomar su tiempo dependiendo las circunstancias. Por lo tanto, comprometete a cambiar, porque tu ya reconoces que el dolor te está haciendo daño. Estar comprometido te abrirá las puertas y te guiará hacia el camino del perdón.
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Piensa en los pros y los contras. ¿Qué problemas te causa este dolor? ¿Afecta tu relación con esta persona? ¿Con los demás? ¿Afecta el trabajo o familia? ¿Te detiene de perseguir tus sueños, o de ser una mejor persona? ¿Te causa infelicidad? Piensa en todos estos problemas, y date cuenta de que necesitas cambiar. Ahora piensa en los beneficios del perdón – la forma en que te hará más feliz, te liberará del pasado y del dolor, mejorará tus relaciones y tu vida en general.
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Date cuenta de que siempre tienes una elección. Tu no puedes controlar las acciones de los demás, y de hecho no deberías ni de intentarlo. No sólo puedes controlar tus acciones, tambien puedes controlar tus pensamientos. Puedes decidir dejar de revivir el dolor y decidir avanzar. Tu tienes este poder, solo tienes que aprender la forma de ejercerlo.
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Identifícate. Intenta esto: Ponte en los zapatos de la otra persona. Trata de entender porque esta persona hizo lo que hizo. Partamos de la hipótesis de que la persona no es una mala persona, sino simplemente una persona que hizo algo mal. ¿Qué podría haber estado pensando, que pudo haberle sucedido en el pasado a esta persona para que hiciera lo que hizo? ¿Cómo se pudo haber sentido mientras lo hacía y como se sintió despues de hacerlo? ¿Cómo se siente ahora? Tu no estás diciendo que lo que hizo está correcto, sino que tratas de entender y sentir empatía por esta persona.
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Entiende tu responsabilidad. Trata de determinar cómo puedes tú haber sido parcialmente responsable de lo que pasó. ¿Qué podrías haber hecho para prevenirlo, y cómo se puedes evitar que suceda otra vez? Esto no quiere decir que estás tomando toda la culpa por lo que pasó, o quitandole la responsabilidad a la otra persona, sino que estás dandote cuenta de que no eres víctima, sino un participante activo de la vida.
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Concéntrate en el presente. Ahora que se ha reflexionado sobre el pasado, date cuenta de que el pasado ya se ha terminado. Date cuenta de que ya no está ocurriendo, salvo en tu mente. Y que eso causa problemas, infelicidad y estrés. En su lugar, concentra y trae toda tu atención de nuevo al momento presente. ¿Qué estas haciendo ahora? ¿Qué alegría puedes encontrar en lo que está sucediendo ahora mismo? Encuentra la alegría en la vida ahora mismo, mientras ocurre, y dejar de revivir el pasado. Por cierto, inevitablemente pensarás en el pasado, pero reconocelo, y suavemente traéte de nuevo a ti mismo al momento presente.
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Permite a la paz entrar en tu vida. A medida que te enfocas en el presente, intenta concentrarte en tu respiración. Imagina que cada respiración que sale es el dolor y el pasado, siendo liberados de tu cuerpo y de tu mente.E imagina que cada respiración que entra es la paz, entrando y llenando todo tu ser. Suelta el dolor y el pasado. permite a la paz entrar en tu vida. Y avanza, sin pensar más en el pasado, sino en la paz y el presente.
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Siente compasión. Por último, perdona a la persona y date cuenta de que en el perdón, estas permitiendote a ti mismo ser feliz y avanzar. Siente empatía por esa persona y deseale la felicidad. Deja que el amor hacia ellos y a la vida en general crezca en tu corazón. Es posible que te tome tiempo, pero si estás atorado en este punto, repetir algunas de las propuestas anteriores, hasta que lo puedas lograr.